Principales desafíos hepáticos en la avicultura africana: presencia de micotoxinas hepatotóxicas y uso de antibióticos promotores de crecimiento
En avicultura industrial existen numerosos factores capaces de afectar a la funcionalidad del hígado, como presencia de tóxicos y micotoxinas, distintos microorganismos, sobrecarga metabólica, etc. Se trata de un órgano multifuncional, de vital importancia para la salud y la productividad de las aves, por lo que prevenir el daño hepático es fundamental.

Introducción
En avicultura industrial existen numerosos factores capaces de afectar a la funcionalidad del hígado, como presencia de tóxicos y micotoxinas, distintos microorganismos, sobrecarga metabólica, etc. Se trata de un órgano multifuncional, de vital importancia para la salud y la productividad de las aves, por lo que prevenir el daño hepático es fundamental.
En el caso de la avicultura en África, tres factores de especial relevancia son, por un lado, la elevada prevalencia de micotoxinas hepatotóxicas, el uso continuado de antibióticos promotores de crecimiento, cuya metabolización termina deteriorando la funcionalidad hepática y el uso del sorgo en la alimentación de las aves, debido a la presencia de factores antinutricionales.
La adición de pronutrientes en la dieta, moléculas activas de origen botánico, permite mejorar el bienestar intestinal y hepático, así como restablecer la funcionalidad del hígado tras su exposición a un reto hepatotóxico, asegurando el rendimiento productivo de las aves.
Al mismo tiempo, la adición en la dieta de un captador de micotoxinas, con un elevado porcentaje de captación, permite prevenir los efectos hepatotóxicos de estos metabolitos secundarios.
Importancia del hígado en la producción avícola
El hígado juega un papel esencial en el rendimiento productivo de las aves, ya que, entre sus múltiples funciones, se encuentran la síntesis de lípidos y proteínas, necesarias para la producción de carne y huevos.
Entre sus diversas funciones cabe destacar:
Función detoxificadora
El hígado es el responsable de transformar mediante procesos de conjugación, oxidación, reducción e hidrólisis, todos aquellos compuestos tóxicos presentes en el pienso, así como los metabolitos tóxicos producidos por el propio organismo, en compuestos más polares, para que sean eliminados a través de los riñones.
Dentro de los compuestos tóxicos son especialmente relevantes las micotoxinas, los productos químicos y los productos de degradación de medicamentos, como los antibióticos.
Función metabólica y de síntesis
El hígado juega un papel fundamental en el metabolismo de lípidos, proteínas y carbohidratos. En las aves, es el hígado el principal responsable de la síntesis de lípidos o lipogénesis, mediante la conversión de glucosa en triglicéridos. Al mismo tiempo, en él se producen los ácidos biliares, necesarios para la emulsificación de las grasas en el intestino, un paso esencial para la digestión y absorción de las grasas.
Además, es el responsable de la síntesis de proteínas necesarias para el crecimiento y producción de huevos. El hígado sintetiza, además, las proteínas necesarias para la coagulación sanguínea, así como efectores inmunes que intervienen en la respuesta inmunitaria.
Función de almacenamiento
En el hígado actúa a modo de almacén, ya que en él se depositan nutrientes como glucógeno y vitaminas liposolubles (Vit A, Vit D, Vit K y Vit E). [1]
Principales desafíos hepáticos en avicultura africana
Debido a su función detoxificadora el hígado se ve expuesto a numerosos compuestos tóxicos y microorganismos que pueden afectar a su funcionalidad.
Asimismo, es importante recalcar que, dado que el hígado es el responsable de una gran parte de la síntesis proteica, su afección resulta en una reducción importante de la capacidad productiva de las aves.
Los principales retos hepáticos en la avicultura africana son, por un lado, el uso continuado de antibióticos promotores del crecimiento, cuya metabolización termina dañando a los hepatocitos, la presencia de micotoxinas hepatotóxicas en el pienso y el uso del sorgo en la alimentación de las aves debido a la presencia de factores anti nutricionales.
Uso de antibióticos promotores de crecimiento
El uso de antibióticos como promotores de crecimiento (AGPs, Antibiotic Growth Promoters, de sus siglas en inglés) en avicultura era una práctica común en todo el mundo, para mejorar el crecimiento de los animales y su rentabilidad productiva.
Sin embargo, debido a la aparición de resistencias a los antibióticos y a su relación con el uso de estas substancias quimioterapéuticas a baja dosis y durante tiempos prolongados, numerosos países han prohibido el uso de los antibióticos con este fin.
En África el uso de antibióticos como promotores de crecimiento continúa siendo una práctica habitual, siendo los macrólidos y las tetraciclinas, los antibióticos más frecuentemente utilizados. [5]
El hígado es el encargado de metabolizar los antibióticos a compuestos más solubles, para que finalmente puedan ser eliminados en la orina. La exposición constante de las aves a estas sustancias quimioterapéuticas termina dañando de manera irreversible el hígado, afectando a su funcionamiento fisiológico normal y, en consecuencia, al desempeño productivo del animal.
Presencia de micotoxinas hepatotóxicas en el pienso
Las micotoxinas son metabolitos secundarios producidos por diferentes tipos de hongos. Unas condiciones de humedad y temperatura elevada, como las que podemos encontrar en el continente africano durante gran parte del año, favorecen el desarrollo de estos hongos y por tanto la prevalencia de micotoxinas en los piensos.
La fumonisina B1 y las aflatoxinas son las micotoxinas más prevalentes en el continente africano. Los últimos estudios realizados en Nigeria mostraron que las fumonisinas estaban presentes en el 97% de los piensos analizados con un promedio de 1014 μg/kg y en el 100% de las muestras de maíz analizadas. Al mismo tiempo, la prevalencia de la aflatoxina B1 fue del 83% con un promedio de contaminación de 74 μg/kg. [2]
Resultados similares se han observado también en Kenia, donde estudios han revelado la presencia de fumonisinas en el 90% de los piensos para avicultura analizados, con una contaminación de entre 32,4–14,4 μg/kg y presencia de Aflatoxinas en el 70% de los piensos. [3]
Estudios realizados en Sudáfrica también indican una elevada prevalencia de las fumonisinas en los piensos, llegando a estar presentes en el 100% de las muestras de piensos para avicultura analizadas, con concentraciones entre 38,7 and 71,25 µg/kg. [4]
Las fumonisinas son micotoxinas producidas por diferentes hongos del género Fusarium. Dentro de las fumonisinas, la fumonisina FB1 es la de mayor interés en producción avícola. A pesar de que las aves son más resistentes a esta micotoxina que otras especies, una exposición continua provoca alteraciones a nivel intestinal y hepático.
Las fumonisinas bloquean la síntesis de esfingolípidos complejos, que juegan un papel importante en la protección de nervios, músculos y membranas. Este bloqueo provoca la acumulación de las bases esfingoides libres, esfinganina (Sa) y esfingosina (So), que son altamente toxicas para la mayoría de las células.
El hígado es el responsable de metabolizar estas micotoxinas y por tanto es donde se produce el efecto toxico de estas moléculas.
Ensayos realizados en aves de corral han demostrado que la administración de piensos contaminados con fumonisinas provocan necrosis hepáticas focales e hiperplasia del epitelio de la vesícula biliar, así como un incremento del tamaño del hígado. El incremento del tamaño de un órgano se relaciona con un peor funcionamiento fisiológico del mismo (hiperplasia compensatoria). [5]
Las aflatoxinas son micotoxinas producidas por diversos hongos del género Aspergillus, siendo la aflatoxina AFB1, la de mayor interés dado su potencial toxigénico y prevalencia. Las aflatoxinas tienen un marcado efecto hepatotóxico y hepatocarcinogénico. Estas micotoxinas actúan alterando el metabolismo lipídico, provocando una infiltración grasa del hígado y degeneración vacuolar, que finalmente afecta al metabolismo proteico y a la funcionalidad del órgano.[6]

Uso del sorgo en la formulación
El sorgo (Sorghum bicolor) es el segundo cereal más producido en África, con una producción anual de mas de 20 millones de toneladas y el quinto a nivel mundial. La ventaja de este cereal es que sus requerimientos hídricos son menores que en el caso del maíz, haciendo posible su cultivo en zonas áridas.
A pesar de que el aporte nutricional del sorgo es similar al del maíz, este contiene diversos factores antinutricionales, como la presencia de taninos condensados, que reducen su digestibilidad y provocan toxicidad a nivel intestinal y hepático.

Al mismo tiempo, el sorgo contiene un alto contenido de fitatos, siendo necesaria la adición de enzimas específicas (fitasas) para asegurar la digestibilidad del grano. [7]
¿Cómo prevenir estos retos hepáticos?
Adición de pronutrientes en la dieta
Los pronutrientes son moléculas activas que se encuentran en diferentes extractos botánicos y que optimizan el funcionamiento fisiológico de los órganos de manera natural.
Actúan a nivel metagenético, incrementando la expresión de genes que estaban silenciados o sub-expresados, aumentando de esta forma la síntesis de proteínas funcionales en las células diana sobre las que actúan.[8]

Se han identificado 10 clases de pronutrientes en función de la célula diana sobre la que actúan, entre los que caben destacar: los pronutrientes acondicionadores intestinales y los pronutrientes acondicionadores hepáticos.
Los pronutrientes acondicionadores intestinales tienen como célula diana los enterocitos del epitelio intestinal. Estas moléculas activas mejoran el estado de la mucosa del epitelio intestinal, asegurando la digestión y absorción de todos los componentes presentes en la dieta y, por ende, el crecimiento de los animales.
Los pronutrientes acondicionadores intestinales incrementan la tasa de renovación de los enterocitos y mejoran las uniones estrechas (tight junctions) entre las células intestinales, mejorando la impermeabilidad de la mucosa y evitando el asentamiento de patógenos.
Dado su efecto sobre el bienestar intestinal de las aves, los pronutrientes acondicionadores intestinales, constituyen una alternativa eficaz al uso de antibióticos promotores del crecimiento (AGP).
Los pronutrientes acondicionadores intestinales son absorbidos y metabolizados a nivel intestinal, a diferencia de los AGP, cuya metabolización se realiza mayoritariamente a nivel hepático, provocando un sobreesfuerzo hepático que terminan afectando a la funcionalidad de dicho órgano. Adicionalmente, los pronutrientes acondicionadores intestinales ayudan a mitigar el efecto inflamatorio a nivel digestivo de los taninos presentes en el sorgo.
Por otro lado, los pronutrientes acondicionadores hepáticos tienen como célula diana los hepatocitos. Estas moléculas activas mejoran la renovación de los hepatocitos y su funcionalidad, incrementando la síntesis de proteínas y lípidos, mejorando la digestibilidad de las grasas y su metabolismo, y promoviendo la eliminación de tóxicos y radicales libres.
La adición de estos pronutrientes acondicionadores hepáticos permite asegurar la funcionalidad del hígado ante los diferentes retos a los que se ve expuesto, así como, recuperar su funcionalidad tras un daño hepático.
Estudios realizados en condiciones de campo han demostrado que el uso de los pronutrientes acondicionadores hepáticos tiene un marcado efecto positivo sobre los parámetros productivos y, por tanto, sobre la rentabilidad de la explotación.
En un estudio realizado con 94.000 broilers de la raza Ross 308, se observó que la administración de pronutrientes acondicionadores hepáticos, durante 35 días consecutivos, permite mejorar el peso final de los animales en un 1,19%, reducir el índice de conversión en un 2,89% y al mismo tiempo reducir la mortalidad en un 17,93%.

Captadores de micotoxinas – Silicoglycidol
La forma más eficaz de evitar el efecto hepatotóxico de las micotoxinas es prevenir su absorción a nivel intestinal. Por ello, adicionar en la dieta un captador de micotoxinas con un elevado porcentaje de captación frente a estas micotoxinas hepatotóxicas es fundamental.
Es importante que cuente con una baja dosis efectiva, de forma que no ocupe una gran parte de la formulación, dejando espacio para el resto de los nutrientes. Al mismo tiempo, debe tener una elevada especificidad, es decir que capte únicamente micotoxinas y no otros nutrientes presentes en la dieta.
El Silicoglycidol es una molécula patentada, capaz de captar en un elevado porcentaje todas las micotoxinas de interés en producción avícola. Se trata de un aluminio-silicato modificado mediante un tratamiento térmico y un intercambio iónico que modifica su estructura molecular, incrementando su superficie de captación, su espectro de acción y disminuyendo la captación de otros componentes de la dieta como aminoácidos o vitaminas.

Esta molécula desarrollada por Biovet S.A., actúan mediante la formación de puentes de hidrógeno con las micotoxinas. Estos enlaces son muy estables e impiden la desorción de las micotoxinas a lo largo del tracto digestivo, asegurando su eliminación en las heces.
Su adicción en el pienso, a una dosis de 0.5 kg/t permite captar de manera eficaz y selectiva, las micotoxinas a nivel intestinal, evitando sus efectos tóxicos sobre las aves y asegurando su productividad.
Conclusión
El uso de los antibióticos con fines promotores constituye al mismo tiempo, un factor de riesgo importante para la funcionalidad del hígado, ya que, dicho órgano es el responsable de la metabolización de dichos fármacos.
Al mismo tiempo, la mala calidad de los piensos, junto con unas condiciones climatológicas favorables para el desarrollo de hongos y, por tanto, para la acumulación de las micotoxinas, hacen que estas sean un riesgo constante en la avicultura africana. Muchas de estas micotoxinas tienen un marcado efecto hepatotóxico, afectando a la funcionalidad de dicho órgano.
Los pronutrientes, tanto acondicionadores intestinales como acondicionadores hepáticos, permiten mejorar el bienestar de intestino e hígado. Los primeros permiten reemplazar los antibióticos promotores de crecimiento, evitando el sobreesfuerzo hepático, y los pronutrientes acondicionadores hepáticos permiten mejorar la funcionalidad de dicho órgano para hacerlo más resistente a los tóxicos y agilizar su recuperación. La inclusión de estos pronutrientes en la dieta permite incrementar la cantidad de carne producida hasta en 22 toneladas por cada millón de broiler y, al mismo tiempo, reducir el consumo de alimento en 80 toneladas.
El Silicoglycidol, un captador de micotoxinas patentado, que permite captar en más de un 80% las fumonisinas y en más de un 97,3% las aflatoxinas, presentes en el pienso, evitando sus efectos hepatotóxicos. Se trata de una molécula con una alta especificidad que únicamente capta micotoxinas y no otros nutrientes presentes en el pienso.
Los pronutrientes acondicionadores intestinales y acondicionadores hepáticos, se comercializan bajo el nombre de Alquernat Nebsui y Alquernat Livol, respectivamente, de Biovet S.A.
El Silicoglycidol se comercializa en la línea de captadores de micotoxinas Alquerfeed de Biovet S.A., donde se incluyen productos como Alquerfeed Antitox (100% a base de Silicoglycidol).
Bibliografía
- Pié, Julia (2020), El papel del hígado en la producción de huevos. Veterinaria Digital. Disponible en: https://www.veterinariadigital.com/articulos/el-papel-del-higado-en-la-produccion-de-huevos/
- Christopher Chikaodili Onyeke (2020). Review of mycotoxins in foods in Nigeria. Food Control, Volume 118.
- Kebede H., Liu X., Jin J. & Xing F. (2019). Current status of major mycotoxinscontamination in food and feed in Africa, Food Control. Doi: https://doi.org/10.1016/j.foodcont.2019.106975
- Akinmusire, O.O., El-Yuguda, AD., Musa, J.A. et al. (2019)Mycotoxins in poultry feed and feed ingredients in Nigeria. Mycotoxin Res 35, 149–155. https://doi.org/10.1007/s12550-018-0337
- Ledoux DR, Brown TP, Weibking TS, Rottinghaus GE. (1992). Fumonisin toxicity in broiler chicks. J Vet Diagn Invest. 4(3):330-3. Doi: 10.1177/104063879200400317
- T Quezada, H Cuéllar, F Jaramillo-Juárez, A. G Valdivia, J. L Reyes (2000). Effects of aflatoxin B1 on the liver and kidney of broiler chickens during development,Comparative Biochemistry and Physiology Part C: Pharmacology, Toxicology and Endocrinology, Volume 125, Issue 3:265-272. Doi:https://doi.org/10.1016/S0742-8413(99)00107-3.
- Selle, P. H., Cadogan, D. J., Li, X., and Bryden, W. L.(2010). Implications of sorghum in broiler chicken nutrition. Animal Feed Science and Technology 156 (3-4) 57 74. Doi: https://doi.org/10.1016/j.anifeedsci.2010.01.004
- Borrell, Uso de pronutrientes de origen vegetal en veterinaria, Real Academia de ciencias veterinarias (RACVE), disponible en: http://www.racve.es/publicaciones/uso-de-pronutrientes-de-origen-natural-en-veterinaria/
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