Mecanismo de Inmunidad Intestinal Avícola contra Microorganismos Patógenos. | Veterinaria Digital

Mecanismo de Inmunidad Intestinal Avícola contra Microorganismos Patógenos.

30/09/2010

En presencia de un antígeno, el organismo puede reaccionar de tres maneras distintas:

 

1. Exclusión inmune: La exclusión inmune consiste en impedir la entrada del antígeno en el organismo. Es un proceso no inflamatorio mediado por la respuesta inmune específica (inmunoglobulinas IgA, IgM) y mecanismos como el pH, el moco o el peristaltismo.

 

2. Eliminación inmune: Proceso mediante el cual los antígenos peligrosos son eliminados por la respuesta inmune específica y sobretodo la respuesta inmune inespecífica, tales como complemento, neutrófilos, macrófagos, mastocitos y otros.

 

3. Regulación inmune o tolerancia oral: Es el proceso por el cual el organismo no genera una respuesta inmune frente a un antígeno intestinal, por ejemplo frente a las proteínas del alimento.

Mecanismos de inmunidad intestinal

 

En el intestino pueden encontrarse mecanismos de inmunidad específicos (Placa de Peyer y Linfocitos intraepiteliales) e inespecíficos:

 

1. Mecanismos específicos: Los tejidos asociados con el intestino están expuestos continuamente a antígenos y constituyen la mayor parte de los linfocitos del sistema inmune, hasta un 70%. Se encuentran muchos linfocitos agrupados en las placas de Peyer (situadas en la lámina propia) y en los nódulos linfáticos mesentéricos, así como dispersos en la lámina propia, en el epitelio y en la mucosa. Estas poblaciones de linfocitos son diferentes desde el punto de vista funcional y anatómico de las poblaciones periféricas y son capaces de diferenciar entre los patógenos y los compuestos beneficiosos para el organismo, como las proteínas del alimento y las bacterias comensales.

 

1.1. Las placas de Peyer: Las placas de Peyer constituyen el inductor de inmunidad de las mucosas. Están desprovistas de villi, y las células migratorias M que están concentradas en su superficie se exponen a los antígenos proteicos del contenido intestinal, es decir, alimentos y microorganismos. Estos antígenos son procesados y presentados a los linfocitos B en centros germinales de las placas de Peyer. Los linfocitos B se ponen en circulación hacia el torrente sanguíneo, maduran convirtiéndose en células plasmáticas y vuelven al epitelio gastrointestinal a través de los tejidos linfáticos asociados a la mucosa intestinal para secretar inmunoglobulina A contra el antígeno que se les ha presentado. En menor cantidad secretan IgM, IgG e IgE. La circulación de linfocitos B se realiza en una proporción de un 1-2% de los linfocitos por hora lo que permite una rápida generación de inmunidad a los antígenos detectados.

 

 

1.2. Los linfocitos intraepiteliales: Los LIE forman una extensa población de linfocitos T con características propias, situados sobre la membrana basal del epitelio intestinal, intercalados con los entericitos. Son las primeras células inmunocompetentes en encontrar antígenos por vía oral, y, presumiblemente, son capaces de diferenciar entre antígenos inocuos y patógenos. Función poco conocida.

 

2. El sistema inmune inespecífico: En el intestino también se encuentran mecanismos del sistema inmune inespecífico, tales como el sistema de complemento, neutrófilos o macrófagos. Los macrófagos y los neutrófilos se encuentran principalmente localizados en la lámina propia. Se trata de células capaces de destruir los cuerpos extraños. El sistema del complemento abarca más de 18 proteínas. Estas proteínas actúan en cadena, es decir, que una activa la siguiente. El sistema del complemento puede ser activado a través de dos vías diferentes. Una de ellas, llamada vía alternativa, es activada por ciertos productos microbianos o antígenos. La otra vía, llamada clásica, es activada por anticuerpos específicos unidos a sus antígenos (complejos inmunes). El sistema del complemento destruye sustancias extrañas, directamente o en conjunción con otros componentes del sistema inmunitario.

 

 

Los patógenos intestinales

 

Muchos patógenos intestinales como la coccidia colonizan la mucosa intestinal. Esta colonización provoca una respuesta inmune en el animal, que puede ser inespecífica o específica:

 

1. Inespecífica. Eliminación inmune: Los macrófagos tienen sensores que reconocen las moléculas de la superficie del microorganismo patógeno. Cuando las moléculas y los sensores se unen, el microorganismo es rodeado y absorbido por el macrófago en un proceso llamado fagocitosis. La fagocitosis estimula al macrófago a liberar citoquinas que atraen a los neutrófilos. Luego los neutrófilos absorben y destruyen más microorganismos. Los patógenos también activan la cascada del complemento. El complemento ayuda a destruir los microorganismos y libera un producto que actúa como señal para atraer neutrófilos.

 

 

2. Específica. Exclusión inmune. Consiste principalmente en la secreción de inmunoglobulina A mediante el mecanismo antes descrito. Su función es limitar el foco primario de infección y evitar la propagación de la misma pues impide la penetración del patógeno en el organismo.

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